Todos hemos escuchado mil veces frases del estilo de “edición con Photoshop“, “esa foto tiene mucho Photoshop“, etcétera.
Sí, todos conocemos ese programa llamado Photoshop que sirve para diseñar y retocar imágenes; pues bien, hoy os voy a hablar de una herramienta similar, pero esta es gratuita y se distribuye bajo la General Public License (GPL), con lo cuál es de código abierto.
Su nombre es GIMP. GIMP son las siglas para “GNU Image Manipulation Program“, lo que en español significa “Programa de Manipulación de Imágenes de GNU“. Por lo de “GNU“, podéis pensar que es un programa exclusivo para GNU/Linux, pero esto no es cierto, ya que GIMP tiene versiones para Windows, Macintosh y, claro está, Linux.
A lo mejor todo esto de la licencia os da igual, pero cuando queráis hacer negocios con gráficos hechos por vosotros, os ahorraréis el dinero que puede costar la licencia de otro programa.
Pasemos a un vistazo general del programa.
Lo podremos descargar de su web oficial, que es esta.
Hoy, a 28 de enero de 2010, la última versión es GIMP 2.6.8. Para descargarla haremos clic en Download y buscaremos la adecuada para nuestro sistema operativo. En caso de que uséis Ubuntu 9.10 o anterior, GIMP viene ya instalado como editor de imágenes por defecto. Sin embargo, en Ubuntu 10.4 (abril de 2010) tengo entendido que ya no estará. En ese futuro caso lo podréis instalar desde los repositorios.
Una vez lo hayamos instalado y posteriormente abierto, nos encontraremos con bastantes ventanas dispersas por la pantalla, y seguramente no sepamos para qué sirven la mayoría de ellas.
Si no nos gusta esta organización, siempre podemos cambiarla. Arrastrando ventanas podemos juntarlas en una con varias pestañas, para tener el programa organizado acorde con el uso que le vayamos a dar y estar cómodos con él.
Yo lo tengo organizado así:
También podemos personalizar las herramientas que aparecen en la caja de herramientas, para poner las que más usemos y dejar las otras fuera, ahorrando espacio (siempre estarán disponibles en el menú Herramientas y también por su atajo de teclado).
Algo importante es que GIMP, como muchos otros programas de edición fotográfica, trabaja con capas. Para los que no tengan mucha idea de todo esto, es como si tuviésemos varias imágenes superpuestas una sobre otra, y el conjunto de todas ellas formase la imagen final.
Las herramientas básicas de GIMP serían el lápiz, el pincel, el bote de pintura, la goma y las selecciones.
El lápiz es la herramienta de dibujo más simple, que dibuja con la forma que hayas seleccionado en el diálogo “Pinceles”, con el color de frente. En GIMP tendremos siempre dos colores, el de frente y el de fondo. Podemos cambiarlos en cualquier momento para dibujar, hacer degradados, etc.
El pincel es igual que el lápiz, pero admite transparencia. Esto significa que si la forma del pincel seleccionado lo indica, se dibujará con las transparencias del pincel. Hace trazos más suaves.
¿El bote de pintura? Sí, la herramienta de rellenar. Básicamente sirve para rellenar una zona de la imagen con un color o un patrón. Los patrones son imágenes, normalmente texturas o similares, que podemos usar para nuestras creaciones.
La goma, evidentemente, es para borrar. Su comportamiento depende de la existencia o no del canal alfa en la capa. El canal alfa es como otros canales (Rojo, Verde y Azul), y define la opacidad de la capa. En el caso de que la capa tenga canal alfa, la goma borraría en la capa activa, y se vería la de abajo. Si no tiene canal alfa (ocurre sobre todo cuando creamos una imagen, la primera capa que sale no tiene canal alfa), se cambiaría al color de fondo, normalmente blanco.
Las distintas herramientas de selección son muy útiles. Nos sirven para escoger una zona de la capa, y los cambios que hagamos sólo se aplicarán a esa zona. Si selecciono un cuadrado y pinto de negro, nada fuera de ese cuadrado se pintará de negro. Hay muchas posibilidades: Invertir selección, agrandar, encoger, difuminar, agregar, sustraer…
También tenemos que conocer la herramienta de texto, pues es la que nos sirve para escribir cualquier cosa en una nueva capa, que luego podremos modificar.
Si sois atrevidos podéis ir un poco más allá y experimentar con otras herramientas, o con el menú “Filtros“, donde se encuentran los efectos que podemos darle a nuestra imagen: difuminar, renderizar un fractal, entre muchos otros.
Espero que esta pequeña guía de GIMP os haya servido para dar vuestros primeros pasos en el mundo del diseño gráfico, y que os haya gustado
Saludos!

