Entradas de la categoría ‘Internet’

Javascript, el lenguaje del futuro

Publicado por Daniel Rey
26 Febrero 2010

El título está mal. Y es que, a estas alturas, ya nadie duda que tanto el presente como el futuro cercano son de Javascript.

Si no sabéis en lo que consiste este lenguaje, os lo explicaré. Claro que, para entenderlo, hacen falta unos cuantos conceptos sobre el funcionamiento de Internet.

HTML (Hyper-Text Markup Language) es un lenguaje de programación (no exactamente), que permite crear texto con formato, para que luego se pueda ver correctamente en un intérprete (lo que habitualmente conocemos como “navegador web”). Por ejemplo, gracias a HTML, puedo poner una palabra en negrita o cursiva, o insertar imágenes o links.

HTTP (Hyper-Text Transfer Protocol) es el protocolo de comunicación más utilizado en Internet. Un protocolo, como en la vida real, consiste en una serie de normas para comunicarse con otras personas (en este caso, con otros ordenadores). Es un protocolo sencillo y limitado, desarrollado hace mucho tiempo, y la gente que lo inventó sin duda no tenían ni idea de en lo que iba a convertirse Internet en un futuro no muy lejano. Define una serie de parámetros, y sus comunicaciones se basan en las palabras “consulta” y “respuesta“. Es decir, nosotros enviamos una consulta a un servidor (normalmente en forma de URL), y el servidor nos responde con un flujo de datos (normalmente, aunque no siempre, con una página HTML). Sin embargo, la limitación más importante de HTTP es que no contempla el concepto de “conexión“, ni de “estado“. Esto, aunque no os parezca importante, lo és, como explicaré más adelante.

IP (Internet Protocol) es el protocolo sobre el que se sustenta todo Internet. No voy a extenderme mucho en esto, pero básicamente, y para lo que nos interesa, define una dirección por cada ordenador, llamada “dirección IP“, que actúa de forma similar a un número de teléfono. Es un número de 32 bits, representado normalmente con 4 números del 0 al 255 (168.192.1.255, por ejemplo). Por desgracia, sólo pueden existir poco más de 3000 millones de direcciones IP, por lo que hubo que inventar las IP locales, IP dinámicas… no voy a explicar esto, podría tardar días.

Un servidor web es un ordenador permanentemente conectado a Internet. Tiene instalado uno o varios programas que se encargan de procesar las consultas HTTP que reciba, y contestar con una página HTML apropiada (o con una imagen, o con un video, etc). Hay servidores de muchos más tipos, pero el servidor HTTP es el que nos interesa.

Un dominio web es un nombre asignado a un servidor web. Es algo así como un seudónimo, para que sea más fácil de recordar. Por ejemplo, en vez de “http://www.barail.es“, podéis teclear “http://87.106.204.159” si queréis.

Los llamados “lenguajes de servidor“, son aquellos lenguajes de programación que se utilizan en los servidores web, para procesar las peticiones HTTP y responder al cliente (al usuario que está navegando por la página). El más conocido es PHP. Por ejemplo, si el cliente quiere ver la sección “fotos” de una página web, enviará al servidor (usualmente sin darse cuenta, al hacer click en un link, por ejemplo), una petición, y el servidor responderá enviándole una página HTML con varias fotos. Esa tarea, la de “responder“, es lo que hace un programa escrito en lenguaje de servidor.

Así, hasta hace relativamente poco (10 años) Internet consistía en una serie de páginas HTML interconectadas a través de links. Después se inició la llamada “Web 2.0“, en la que aún nos encontramos, y de la que hablaré otro día. Esta revolución cambió la forma de navegar en Internet, desde una simple fuente de información (como un periódico) hasta el gran enjambre que conocemos hoy en día. Buena parte de este cambio fue debido a los lenguajes de servidor. Estos lenguajes permitían, por ejemplo, que un usuario introdujese una frase en un campo de texto de su navegador web, y al pulsar un botón, se enviaba al servidor una petición del tipo “Daniel ha escrito -HOLA A TODOS-“. El servidor guardaba en una base de datos esa frase, y desde ese momento, cuando un usuario entrase a la página y realizase la consulta “muéstrame todos los comentarios“, el servidor buscaría dichos comentarios en la base de datos, y los mostraría en forma de HTML. Esto, que puede parecer excesivamente complicado, o una tontería, es la base de este blog, por ejemplo, así como de los foros, de Youtube, de Flickr… absolutamente todo. La Web 2.0 (que como ya he dicho, ya explicaré otro día) trata de eso, de convertir al usuario en no sólo lector, si no creador de contenidos.

Pues estupendo, pero ¿dónde estaba el problema? En los tiempos de espera, debidos a la naturaleza del protocolo HTTP. Cada vez que hacías click en un link, estabas enviando una petición al servidor. Entre ese momento, y el momento en el que el servidor respondía, pasaban unos segundos durante los cuales no podías hacer nada, se mostraba simplemente una página en blanco. Esto hacía la experiencia de visitar una página algo lenta. Este problema se acrecentó con el tiempo, porque los desarrolladores web se dieron cuenta que, con ayuda de los lenguajes del servidor, podían hacer aplicaciones web cada vez más complejas. Por ejemplo, GMail. ¿Os imagináis que, cada vez que queréis pasar al siguiente mensaje en GMail tuvieseis que esperar a que se recargase la página para volver a la bandeja de entrada, hacer click en el mensaje que queréis leer, y volver a esperar a que se cargue? Si bien es cierto que las conexiones a Internet son cada vez más rápidas, seguiría siendo una experiencia bastante… mejorable.

Aquí es donde entra Javascript. Javascript es un lenguaje que se ejecuta en el cliente. Es decir, que después de que se cargue la página, se puede ejecutar código desde el propio navegador web, y modificar la página como consecuencia de un evento, como el usuario haciendo click, por ejemplo. Os voy a poner un ejemplo muy tonto:

_Click aquí_

Has hecho click, y ha pasado “algo“, instantáneamente, sin esperar, sin dejar la página en blanco durante un momento. Sí, ese algo ha sido mostrar una estúpida frase, pero… ¿y si hubiera cambiado el fondo de la página a tu color favorito? ¿O mostrado una foto al azar con gatitos? ¿O…? Las posibilidades son infinitas, y no hay más que darse una vuelta por Internet para comprobarlo. Además, recientemente ha aparecido una tecnología llamada “AJAX” (no es exáctamente una tecnología, si no un conjunto de ellas), que permite a Javascript comunicarse con el servidor web sin recargar la página. Así, por ejemplo, en GMail, cuando haces click en el título de un e-mail, envia al servidor una petición (utiizando para ello Javascript) del tipo “dame el contenido de este mensaje“, SIN recargar la página. Cuando el servidor contesta, simplemente muestra dicho contenido. Las ventajas de utilizar este tipo de peticiones son muchísimas, y las desglosaré en profundidad en otro artículo, ya que el tema “AJAX“ da para mucho.

Javascript es un lenguaje bastante potente, desde luego no tan rápido como la mayoría de lenguajes de programación, pero tampoco es necesaria una gran velocidad. Quiero decir, nadie en su sano juicio va a programar un videojuego 3-D utilizando Javascript. No es difícil aprender, sobre todo si ya sabes otro lenguaje de programación. Y además, para ejecutarlo, el usuario no tiene que hacer absolutamente nada. Ni instalarse un plug-in en el navegador (Flash, Java), ni descargarse tu programa y ejecutarlo (como cualquier programa “tradicional”). Sólo necesita un navegador web y una conexión a Internet, algo que el 100% de los internautas tiene. En realidad sólo le veo un problema, que es el que le ve todo el mundo, común en general a todo el desarrollo web: La incompatibilidad entre navegadores. Y es que, tanto en Javascript como en las hojas de estilo CSS, como en el simple HTML, lo que en un navegador web funciona, en otro puede que no (y con “otro”, me refiero a Internet Explorer). En ocasiones hay que buscar “trucos” para que todo funcione en todos los navegadores, consumiendo bastante tiempo y esfuerzo. Otro problemilla que le veo al lenguaje es que no está compilado. Es decir, que lo que ejecuta el navegador web es el código tal cual. El tema de lenguajes interpretados vs compilados es muy complejo, y no voy a meterme ahí, ya que lo que para algunos es una ventaja, para otros es un inconveniente.

Algunos lo terminaremos odiando como usuarios (por ejemplo, los pop-ups existen gracias a Javascript), otros, amando, pero no se puede negar la evidencia: si Internet es el presente, también lo es Javascript. Si las aplicaciones web y la computación en la nube son el futuro, también lo será Javascript. Porque no hay otra forma de utilizar una aplicación web que con Javascript, y la forma más sencilla de acceder a la nube es mediante una aplicación web (de forma que puedes entrar desde cualquier ordenador, basta con que tenga un navegador web).

Aún han quedado muchos temas por tratar. Librerías de Javascript (recopilaciones de funciones que nos facilitan el duro trabajo de programar), AJAX, etc… Lo siento por los que entrasteis aquí esperando encontrar un tutorial de Javascript xD.

Juegos de navegador

Publicado por Daniel Rey
13 Febrero 2010

Hace unos 5 años que este tipo de juegos entraron en nuestras vidas, y hoy quiero hablaros sobre ellos por si aún no los conocéis.

Este tipo de juegos, como su nombre indica, se juegan en el navegador web (Internet Explorer, Firefox…). No se deben confundir con los típicos minijuegos Flash, que consisten simplemente en un jueguecillo rápido, ideal si tienes 10 minutos libres. Los juegos de navegador tienen unas características muy definidas, son las siguientes:

Tiempo real: Tienes una partida, y puedes jugar durante meses, o incluso años. Normalmente se trata de juegos de estrategia, por lo que durante toda tu partida vas expandiendo tu imperio y luchando contra jugadores rivales, o bien se trata de un simulador deportivo, de tipo “manager”, es decir, eres el dueño de un equipo (de fútbol, de Fórmula 1, etc).

Acciones limitadas: En todos estos juegos el número de acciones que puedes realizar por día son limitadas. La excusa para esta limitación depende del juego, por supuesto. Por ejemplo, que tu vampiro está cansado, que tus fábricas están saturadas, que tu piloto solo puede correr una vez por día, etc.

Invencibilidad: Pueden destruir la capital de tu imperio, matar a todas tus tropas, pero no perderás. Siempre podrás reconstruir tu civilización. A los dueños del juego no les interesa perder jugadores porque les hayan matado en el juego, así que simplemente, nadie puede perder la partida.

Tiempos de espera: Esta es la clave. En ocasiones, éste es el factor que limita las acciones por día. Por ejemplo, si tus soldados deben moverse de un punto A a un punto B, tardarán varias horas, y durante ese tiempo no podrás ordenarles nada más. Por norma general, cuanto más costosa y avanzada sea una acción, más tiempo llevará completarla. Por ejemplo, si construir un barracón para tus tropas lleva una hora, construir un castillo llevará mucho más tiempo.

Factores técnicos: Casi todos comparten una serie de características. Un tipo de sistema de micropago que permita a los jugadores que paguen tener una cierta ventaja sobre los demás (por ejemplo, comprar “monedas” del juego, o conseguir más acciones diarias a cambio de dinero). Otra característica es que es muy sencillo registrarse y empezar una partida, no más de 2 minutos. Además, al necesitar sólo un navegador web, se puede jugar en cualquier PC, aunque no sea el tuyo.

Sí, acabo de decir unas cuantas características, que por sí mismas pueden parecer más o menos interesantes, pero es en conjunto cuando cobran sentido. Me explico.

No es necesario estar todo el tiempo pegado al ordenador. Si tus soldados tardaran 3 horas en llegar a su destino, hasta dentro de 3 horas no será necesario que vuelvas a jugar. Sin embargo, esto significa que, a diferencia de los juegos tradicionales, en los que juegas durante, por ejemplo, 1 hora al día, en estos juegos te conectas durante 5 minutos, varias horas más tarde te vuelves a conectar para ordenar otra cosa a tus tropas, etc. Esto hace que, literalmente, vivas pendiente de los horarios del juego, llegando en ocasiones a extremos tales como “no, no puedo ir, mis tropas regresan dentro de 30 minutos”, o esperar a acostarte a altas horas de la madrugada para realizar un ataque.

Son, pues, juegos terriblemente adictivos. Pueden mantener enganchados a cientos de miles de jugadores de todo el mundo, que empiezan dedicando apenas 15 minutos al día, pero que, a medida que su imperio crece, necesita más dedicación, más tiempo y sobre todo conectarse más veces al día.

Existen muchos juegos de este tipo. No voy a nombrar ninguno para no hacer publicidad. Creo que como concepto son interesantes, una nueva forma de jugar, que da la sensación de ser más realista, por el simple hecho de que actúas como un simple controlador, no luchas en las batallas, no indicas a tus soldados por dónde deben ir. Les ordenas luchar, les ordenas dirigirse hacia el enemigo, y lo hacen incluso mientras no estás jugando. En mi opinión, sería interesante aplicar este estilo a otro tipo de juegos, como los simuladores de vida (los Sims), por ejemplo.

Subiendo archivos a la red, fácilmente

Publicado por Selkie
8 Febrero 2010

Puede que alguna vez hayáis necesitado subir algún fichero de vuestro ordenador a Internet, ya sea para guardar una copia “en la nube”, para enseñárselo a un amigo, para colgarlo en un foro…

Y, a no ser que tengas un alojamiento web propio, necesitarás uno ajeno (¡viva la obviedad!) para subirlo.

El objetivo de este post es dar a conocer mis páginas favoritas de alojamiento de archivos, tanto en general como de imágenes.

He probado muchas, tanto para subir archivos como para descargarlos, y tengo impresiones muy buenas en algunos casos y regulares o malas en otros. No siempre los más conocidos son los mejores.

¿Me enrollo mucho? Probablemente, vayamos al grano.

4shared

Una bonita página sin publicidad ni popups. Entre sus virtudes está la organización de tus archivos subidos, perfecta para pasarle la dirección de tu carpeta virtual a tus amigos, que podrán ver tus imágenes o escuchar tus archivos de audio sin necesidad de descargarlos. Por supuesto, puedes subir cualquier otro tipo de archivo. Algo malo es que no suelo conseguir subir los archivos, pero en gran parte es culpa de mi horrenda conexión de subida.

En las descargas puedes añadir una descripción del archivo, y dejar/recibir comentarios. Hay un pequeño tiempo de espera antes de descargar, que depende del tamaño del archivo, pero nada excesivo. Tampoco me ha dado nunca errores de disponibilidad al descargar, al contrario que en otras webs como Rapidshare o Megaupload, las cuales no recomiendo para nada.

Box

La simpleza, hecha host de archivos. Una web ligera y potente, que tiene ventajas e inconvenientes. Siempre me ha funcionado más rápido que otras webs, al subir; pero las cuentas gratuitas no pueden subir archivos de más de 20MB. De todas maneras, si no tienes pensado subir cosas de más de ese tamaño, es muy recomendable, ya que no tiene publicidad, ni popups, ni tiempo de espera en las descargas, además de que los archivos multimedia se pueden reproducir sin descargarlos.

Mediafire

Bueno, bonito y sencillo. A diferencia que en Box, puedes subir archivos de más de 20MB con una cuenta gratuita, pero tampoco hay publicidad, ni tiempos de espera… Puedes organizar, al igual que en las otras webs de las que he hablado; tus archivos en carpetas, cambiar los permisos, y crear una URL de visita para tu carpeta personal (www.mediafire.com/nombredeusuario).

Al descargar de estas páginas podremos encontrar un archivo dividido en muchas partes distintas… ¿hay que bajarlas una por una, link por link? Pues… en teoría sí, pero existen algunos programas como JDownloader que nos evitarían tanta molestia. Sobre este programa hablaré en otra ocasión.

En otras ocasiones, existen webs de alojamiento destinadas exclusivamente a imágenes (o en algunos casos también vídeos, pero yo creo que para eso ya está YouTube, simplemente), en éstas no puedes subir otros archivos, pero tienen muchas más funciones y posibilidades para las imágenes. Mi elección para el alojamiento de imágenes es Tinypic, aunque ya he probado otros como Imageshack, Photobucket o Picasa (bueno… este último es particular).

Tinypic

Al principio me parecía bueno por ser simple y conciso, que es lo que prima en este tipo de webs. Entras, seleccionas archivo, subes la imagen y obtienes la URL. Pero cuando creas una cuenta, mejora mucho. Tus imágenes se almacenan en una carpeta personal, que puedes compartir con tus amigos mediante una URL. Además, también puedes crear álbumes para organizar tus fotos, poner tags para encontrarlas fácilmente… ¡y modificarlas! Sí, tiene un editor de imágenes incorporado para retocar esa foto en la que sales con los ojos rojos, o poner un bocadillo con texto. Otro punto a favor es que las URLs de las imágenes son cortas, lo que las hace más fáciles de manejar. ¿Quizás viene de ahí el nombre de la página?

¡Saludos!

La moda del “wiki-”

Publicado por Daniel Rey
6 Febrero 2010

Tal vez conozcáis la Wikipedia. Por si habéis estado viviendo en un zulo durante los últimos 10 años, la Wikipedia es una enciclopedia on-line, con una particularidad: Cualquiera puede añadir o modificar su contenido. Esto significa, que millones de personas pueden aportar su conocimiento sobre un tema, formando así la enciclopedia más completa que se pueda imaginar. Por supuesto, cualquiera puede editar algún artículo con malas intenciones, por lo que no es 100% rigurosa, pero es un pequeño precio a pagar por tener la mayor fuente de conocimiento al alcance de un click.

La Wikipedia salió a la luz en 2001, y a día de hoy, personalmente no me imagino vivir sin ella, y estoy seguro que no soy el único. Su crecimiento ha sido espectacular, teniendo en su edición en inglés más de 3 millones de artículos (una cifra impensable para una enciclopedia tradicional).

Wikipedia viene de la fusión de 2 palabras: “wiki“, que en Hawaiano significa “rápido”, y enciclopedia. Sin embargo, la palabra “wiki” ha pasado a convertirse en mucho más que una palabra graciosa en un idioma extraño; esa palabra engloba una filosofía, una evolución de Internet enfocada hacia los usuarios. De hecho, este tipo de páginas web han tenido buena parte de culpa en el origen de la llamada “Web 2.0” (de la que hablaré otro día).

Filosofía Wiki

Podemos decir que todos los sitios web que tienen “wiki” en su nombre comparten una misma filosofía. Todos los que entren allí pueden editar los contenidos, y añadir otros nuevos. Naturalmente, pueden existir wikis privadas, para proyectos de empresas, por ejemplo, o wikis en las que se requiera estar registrado. En general, la finalidad de estos sitios es compartir conocimiento, y que otros puedan corregir o ampliar el conocimiento que había compartido otro. De esta forma, se consigue una fuente de conocimiento (valga la redundancia) muy amplia, contrastada y sin prácticamente errores.

¿Qué es MediaWiki?

MediaWiki es, ni más ni menos, el software que utiliza la Wikipedia. Si algún día, navegando por Internet, os habéis encontrado con una página prácticamente igual que la Wikipedia (salvo por su contenido), podéis apostar que utilizaba MediaWiki. Es un software gratuito, que te permite tener tu propia Wiki (si dispones de un servidor web) sin mucho esfuerzo.

La diferencia entre una Wiki y un foro, por ejemplo, es que en un foro puedes escribir un mensaje, y otro usuario puede responder a él, y así sucesivamente. En una Wiki, en cambio, puedes modificar el mensaje (artículo) de otra persona, completándolo o corrigiéndolo.

¿Qué páginas utilizan MediaWiki?

Cientos, miles, ¿millones? de páginas web. Es rara la empresa dedicada a la informática de más de 20 trabajadores que no tenga una wiki interna. Casi todas las universidades utilizan alguna wiki para colgar apuntes o entregar trabajos. Incluso páginas tan diversas como la Frikipedia (parodia de Wikipedia, ideal para echarse unas risas) o la WikiNovela (un proyecto muy extraño, pretendía crear una novela con forma de wiki). Y como cualquiera puede tener una Wiki si quiere, estoy seguro que el número irá en aumento.

¿Qué es Wikimedia?

Wikimedia es una fundación sin ánimo de lucro, que está detrás de proyectos como la Wikipedia (enciclopedia), entre muchos otros, como WikiQuotes (citas famosas), Wiktionary (diccionario), WikiBooks (libros gratuitos), etc. Todos estos proyectos tienen en común que utilizan el sistema MediaWiki, y comparten los mismos ideales de libertad y gratuidad.

¿A qué viene el título del artículo?

La moda de las “wiki-“. Pues bien, simplemente eso: la filosofía Wiki está de moda, y aunque si alguien dice esa palabra, inmediatamente nos vendrá a la cabeza la Wikipedia, muchos más sitios web se están subiendo a este carro. Sin ir más lejos, Google, con sus “wikibúsquedas”, permite hacer que determinados resultados aparezcan en primer lugar en tus búsquedas, o desaparezcan, y compartir esas preferencias con tus amigos. Otra forma de Wiki (reinventada) es Google Wave, estupenda página de la que ya he hablado en otra ocasión.

Todo lo que sea “wiki-” parece que vende más, y lo que es más importante: si tienes un sitio web “tradicional” (por ejemplo, este blog), si quieres llenarlo de contenido, tendrás que escribirlo tú mismo. En cambio, con una Wiki, el trabajo se reparte entre todo aquel que quiera y pueda colaborar (de paso, haciendo trabajar menos al dueño de la web). Es la filosofía de la Web 2.0, la web enfocada hacia el usuario, el propio internauta es el creador de contenidos, y no un simple lector.

Háblanos sobre el futuro

Aún me tendré que comprar una bola de cristal… en fin, vamos allá.

Está claro que la Wikipedia seguirá creciendo o, al menos, manteniéndose como lugar de referencia indiscutible. Google Wave es el ejemplo más reciente de sistema híbrido Wiki, pero sin duda no será el último. Sistemas en los que cualquier persona pueda completar la información de una página se harán cada vez más comunes, entrando de lleno en la Web 2.0: se acabó Internet como un libro en el que sólo puedes leer sus páginas, para convertirse en una red de personas, opiniones y conocimientos a nivel mundial.

Sí, sé que mi predicción es muy ambigua, pero la verdad, no sé lo que se inventará el año que viene en materia de software para Internet… porque si lo supiera, me adelantaría y lo inventaría yo xDDD.

Facebook Games: Esos adictivos conocidos

Publicado por Rolpege
3 Febrero 2010

Todos los usuarios de Facebook seguro que habéis jugado alguna vez a algún juego de Facebook.

¡Sí! Aquellos videojuegos coloridos en dónde montas un restaurante, tienes una pecera o cuidas a una mascota. Bien: pues estos juegos dan millones a sus creadores.

Happy Aquarium

Happy Aquarium, juego del Facebook en el cuál cuidas a tus peces y, ya de paso, a tu pecera. (parece que no, pero como la mayoría de los juegos de Facebook, engancha mucho).

Últimamente, una forma bastante buena de conseguir dinero fácil en Internet (no, esto no es un mensaje SPAM para que entres a un casino online), es el imperio Flash. Se ganan muchos billetes haciendo un juego bueno y adictivo, y colgándolo en cualquier portal que comparta las ganancias. Bien, pues ahora los gordos multimillonarios y los nerd-developers se han dado cuenta que las redes sociales se están convirtiendo cada vez más en una buena fuente de ingresos.

Seguramente los conoceréis. Os hablo de los objetos, comunes en cualquier juego del facebook, los cuáles tienen un valor de dinero real, es decir que tenemos que pagar dinero real para obtenerlos, y los cuales suelen ser los más chulos o los más poderosos. Bien, pues ese dinero va casi-directo a los desarrolladores de juegos Facebookeros (pero apostaría a que una pequeña/gran parte también va al creador de Facebook). Además de eso, los creadores de juegos para la red social ganan dinero de la publicidad que hay alrededor de la página en dónde está su aplicación.

Restaurant City

Restaurant City, otro juego de la red social en el cuál manejas un restaurante y esclavizas a tus amigos del Facebook para que trabajan en él. (éste también engancha una barbaridad).

¡Por eso les interesa que entremos tantas veces! Sí. Que para que crezca tu pez tengas que esperar 12 horas NO es ni una casualidad ni un capricho. Es porque NO vas a estar 12 horas esperando delante del juego, si no que lo que harás será: realizar todo lo que puedas hacer en aquél momento, y como tendrás que esperar para poder conseguir más dinero/crezca tu dinosaurio, cerrarás el juego y más adelante lo volverás a abrir. Quizá no lo entendáis muy bien si no estáis en el mundillo de hacer dinero por internet, pero los ingresos por publicidad se ganan cada vez que alguien entra en la página, más un plus por si pulsan ése link.

¿Qué podemos sacar de esto? Bien, creo que no mucho… si eres jugador facebookero, sacarás que lo de las largas esperas que hay en un juego para poder continuar jugándolo (en Vampire Wars, por poner un pequeño ejemplo, recuperas la sangre [necesaria para poder realizar cualquiera acción] cada hora, más o menos) no es una casualidad ni un capricho. Si eres desarrollador facebookero (o quieres serlo), sacarás que para ganar más dinero tienes que añadir a tu juego éste sistema de largas esperas y así la gente entra muchas veces en él.

Vampire Wars

Vampire Wars, muerde a tus amigos o combate contra desconocidos mientras cumples algunas misiones en éste también adictivo juego de Facebook

Q-Block: Diseñando Pixel-art en 3D

Publicado por Selkie
23 Enero 2010

Seguramente sabréis qué es un pixel-art, sí, esas imágenes hechas desde cero, píxel por píxel, que tan bien quedan en videojuegos o animaciones.

Megaman

Nuestro querido Megaman es un sprite/pixel-art

Puede que nunca te hayas imaginado un pixel-art en 3D, como cualquier modelo 3D pero con menos definición. Los píxeles “cuadrados” a los que estamos acostumbrados serían “cubos” con tres dimensiones, y juntando esos cubos haríamos nuestra imagen.

Si sois creativos y queréis probar algo nuevo, ahora podéis hacerlo con Q-Block. Es una página web simple pero que cumple su cometido perfectamente, pudiendo juntar cubitos de distintos colores para hacer un modelo 3D, y guardarlo con tu nombre en la galería de la que dispone. Una vez hechos los puedes girar, acercar, alejar… como cualquier modelo 3D.

¿Quién sabe? Podrías convertirte en el artista favorito de la página, ya que hay, incluso, un ranking. Además, también puedes compartir tus creaciones mediante las redes sociales Twitter o Facebook y hay una tienda online para comprar camisetas con el modelo que desees.

Ya quieras entretenerte un rato o poner a prueba tu creatividad, lo pasarás en grande con Q-Block. ¿Que la creatividad no es lo tuyo? Siempre puedes observar las galerías de la web, hay trabajos muy interesantes que podrás ver desde todos los ángulos.

Un ejemplo

Un ejemplo de pixel art con Q-Block. ¡Puedes moverlo y rotarlo!

-Enlace a Q-Block

Saludos, espero que os guste tanto como a mí.

P.D: Si queréis ver mis obras de “arte” (no sé si se le puede llamar así xD), buscad por autor a Selkie

Cloud computing, ¿el futuro de la tecnología?

Publicado por Daniel Rey
22 Enero 2010

Este es un tema muy complejo y con mucha miga, que podría llenar cientos de páginas de debate (de hecho ya las ha llenado). Una vez más, no os vengo a hablar de nada nuevo, de nada que no se haya hablado ya en Internet, si no que os voy a explicar claramente de qué se trata este concepto tan de moda, que puede suponer un cambio radical en la forma de entender la informática.

Breve lección de Historia

La Informática tiene una vida corta pero intensa, de apenas 50 años. La resumiré, ya que es necesaria para entender el cambio que supondría el Cloud Computing.

Los ordenadores no llegaron a nuestras vidas con la forma de caja de zapatos a la que estamos acostumbrados. En los años 60 y 70, los primeros ordenadores ocupaban habitaciones enteras, pesaban varias toneladas (para que os hagáis una idea, en los años 80 un disco duro de 1GB tenía el tamaño de un tambor de lavadora), y requerían de sistemas aire acondicionado para mantener una temperatura constante. Sobra decir que eran terriblemente caros, al alcance sólo de multimillonarios, y grandes empresas. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo, se volvían más “asequibles” (en términos relativos), de forma que podían ser adquiridos (o, en general, alquilados) por algunas Universidades, para trabajos de investigación, simulaciones físicas imposibles de realizar manualmente, o para formar nuevos informáticos. ¿Dónde estaba el problema? Un ordenador en una habitación del sótano, sólo accesible por personal autorizado, valorado en cientos de miles de euros… ¿cómo lo utilizarían los alumnos? Se inventaron los “terminales tontos“.

Estos terminales consistían en un monitor (que sólo podía mostrar una consola), y un teclado. Mediante cableado (la Wi-fi aún era ciencia-ficción), estos terminales se conectaban al ordenador central, pudiendo mediante comandos operar como si se estuviese delante de él. Es algo similar a lo que sucede ahora con nuestras computadoras personales. El ordenador central es el que interpreta las órdenes (en nuestro caso sería la torre del ordenador), y va unido mediante cables a una pantalla y un teclado (y un ratón, que fue un invento bastante posterior) que sirven para introducir órdenes y ver los resultados de dichas órdenes. Como se podían conectar varios terminales tontos a un mismo ordenador central, el problema estaba solucionado. Sin embargo, sólo con que surgiese una pequeña avería en el ordenador central (algo muy normal por aquel entonces), toda la Universidad se quedaría sin ordenadores, ya que los terminales tontos por sí mismos no servían para nada.

Años después, a finales de los 80, apareció la siguiente gran revolución en el mundo de la informática: el IBM PC (Personal Computer). Algo parecido a lo que hoy entendemos por “ordenador de sobremesa”, solo que evidentemente mucho más caro y menos potente. En ese momento, cualquier persona de clase acomodada podría tener acceso a un ordenador, sin salir de su propia casa.

Los 90 fueron una revolución detrás de otra. Primero, aparecieron los primeros ordenadores portátiles (del tamaño de maletines). Esto significaba que podías utilizar un ordenador en cualquier parte! También se popularizó una tecnología que tal vez os resulte familiar: “Internet“. Una forma de comunicarse con gente de todo el mundo sin moverte de tu casa, una fuente de conocimiento ilimitado, y eso que aún no se estaba desplegando todo su potencial…

En la última década, todos tenemos acceso a un ordenador portátil. Incluso podemos permitirnos más de un ordenador. Y si por algún motivo no lo tenemos en un momento determinado, siempre podemos ir a la casa de un amigo, cualquier biblioteca o Universidad. Prácticamente todo el Primer Mundo tiene acceso a Internet. Se popularizan las tecnologías Wi-fi, que permiten utilizar Internet sin estar conectados con ningún cable. Se están empezando a popularizar las redes 3G, que permiten conectarse a Internet desde cualquier parte del mundo. Internet se empieza a utilizar masivamente, reduciendo en algunos casos los ordenadores a simples pantallas y teclados con conexión a Internet (exacto, como terminales tontos). Y aquí nace el Cloud Computing.

¿Qué es el Cloud Computing?

Cloud Computing (del inglés “Computación en la Nube“) es una nueva forma de entender la informática, basada en Internet. La idea es que los ordenadores actúen como “terminales tontos“, que se conecten a Internet (la nube) y de allí obtengan la información que necesiten. De esta forma, da lo mismo utilizar el ordenador de tu casa, tu ultraportátil, el ordenador de tu amigo o el de una biblioteca. Todo lo que necesitas es una conexión a “la nube“.

Si lo veis demasiado abstracto, pensadlo de esta manera. Probablemente tengáis una cuenta de e-mail, así como perfiles en diversas redes sociales, como Facebook o Tuenti. Puede que veáis películas o series a través de Internet, usando Megavideo, por ejemplo. Tal vez, para entreteneros, jugáis a algún juego on-line como Runescape u Ogame, o algún minijuego Flash. Entonces, aunque nunca lo habéis oído por ese nombre, ya prácticamente estáis en la nube. Si a eso le añadimos servicios “menos” conocidos como Google Docs, que permite editar y guardar documentos en los servidores de Google (accediendo de forma similar que en Gmail), páginas web que ofrecen un disco duro on-line… realmente daría igual desde qué ordenador os conectáis a la nube (Internet). Podéis ver películas, consultar el correo, jugar, editar y leer documentos o hablar con vuestros amigos sin instalar ningún programa en el ordenador, sólo un navegador web. El navegador web se convierte entonces en nuestra ventana a la nube, en nuestro “terminal tonto“.

Recientemente, Google ha sacado una versión preliminar de su sistema operativo, Chrome OS. Está diseñado para ultraportátiles, muy poco potentes. Para que funcione, se necesita conexión a Internet. Obviamente, está preparado para acceder a todos los servicios “en la nube” que ofrece Google. En este sistema operativo, el disco duro no se utiliza como tal, sólo se utiliza como “caché” para almacenar temporalmente la información descargada de la nube. Si necesitas almacenar cualquier archivo, lo puedes hacer en la nube. Si utilizas otro ordenador, es como utilizar otra pantalla y otro teclado: sólo con introducir tu nombre y contraseña, te identificarás en la nube y podrás utilizar todos los servicios que utilizabas en tu PC.

¿Qué opinas del Cloud Computing?

Lo veo muy interesante, sobre todo de cara a los usuarios que hacen un uso más intensivo de Internet. De esta forma, si navegando por Internet encuentras un artículo interesante, lo puedes añadir a tus “favoritos” en la nube y acceder a él desde cualquier otro dispositivo. Puedes hacer cualquier cosa que harías en tu ordenador, sin realmente necesitar tu ordenador. Se acabó la necesidad de un portátil para, por ejemplo, terminar un trabajo si te vas a pasar las vacaciones a casa de tus padres. Si tus padres tienen un ordenador, podrás utilizarlo. Si vas a… a cualquier sitio, estamos rodeados de ordenadores con conexión a Internet. Llegamos así a una nueva dimensión de la informática: si hasta ahora se hacían ordenadores cada vez más y más pequeños para poder llevar tus archivos personales de un sitio a otro, ahora ni siquiera hace falta ordenador, ni un mísero lápiz USB. Llevamos nuestros archivos en la nube, y para acceder a ellos sólo necesitamos un terminal tonto que se conecte a ella.

Sin embargo, esto plantea numerosos problemas de privacidad y seguridad. Si hace unos años, para robarnos nuestros datos tenían que robarnos el ordenador, ahora bastaría con que averiguasen nuestra contraseña (sin embargo, aunque nos robasen el PC no pasaría nada). También está el tema que con el Cloud Computing, nuestros datos estarían en unos servidores de grandes empresas, por lo que nuestra privacidad se puede ver seriamente comprometida. Además, si una de esas empresas quiebra o sus servidores se caen, nos quedaremos sin nuestros datos, temporal o permanentemente.

Mi conclusión es que esta forma de entender Internet y la informática ya ha llegado, de una forma paulatina, y seguirá avanzando de la misma forma. Una vez más, nadie sabe lo que nos depara el futuro, pero esta vez la tendencia está bastante clara: Cada día surgen nuevos servicios web en el que no importa nuestro PC, sólo importa tener una conexión a Internet, y elegir un nombre y una contraseña. Obviamente, nosotros somos los que elegimos si utilizar o no estos servicios, pero no se puede negar que suponen un avance muy importante, aunque algunos opinen que se trata de volver a los terminales tontos de los años 70.

Sí, me ha salido otro artículo largo. Espero no haberos aburrido, y como siempre espero haberos enseñado algo xD. No dudéis en comentar si tenéis algo que añadir o tenéis alguna duda.

Mis complementos favoritos de Firefox

Publicado por Selkie
13 Enero 2010

¡Hola lectores! Ya sabréis todos que el navegador web Mozilla Firefox es extensible mediante complementos, ¿verdad? Y que hay muchos, muchos complementos para tan popular programa.

Pues, en este artículo, os hablaré sobre algunos de mis complementos preferidos para Firefox; la verdad es que no he probado demasiados, pero conozco bastantes que son muy útiles, o bonitos.

1.- El tema gráfico: Foxdie All-in-one

Si buscas un skin para Firefox, este es el tuyo. Me gusta mucho, porque es totalmente personalizable entre muchas opciones que trae (color, botones, etcétera), y tras cambiar las preferencias, a las que se accede mediante un botón en la parte inferior; no hace falta reiniciar el navegador, sino que se aplican instantáneamente.

2.- Bloqueando publicidad: AdBlock Plus

Es frecuente encontrar una web con miles de banners gigantes, popups y demás publicidad molesta que nos impide ver el contenido del sitio, o que descuadra la página. Esto se acabó con AdBlock Plus, un sencillo complemento que bloquea las imágenes y objetos flash según los filtros que apliques. ¿Suena muy difícil? AdBlock Plus instala filtros por defecto que sirven para la mayoría de objetos de publicidad molesta, y puedes bloquear más con dos clicks.

3.- ¡Adiós, ventana de descargas!: Download Statusbar

Una de las cosas que no me gustaba de Firefox era la ventana de descargas. ¿Por qué tener las descargas en una ventana aparte? ¿Por qué tener que cambiar de ventana para verlas? Me resultaba incómodo hasta que instalé Download Statusbar, que básicamente añade una barra en la parte inferior, donde aparece el progreso de cada descarga. Como extra, se puede editar el color de las barras, de modo que quedará a tu gusto.

4.- Ayuda para descargar: DownloadHelper

Todo el mundo ha querido alguna vez descargar un vídeo de algún portal como YouTube, u otros contenidos “incrustados” en otras páginas web. ¡DownloadHelper te permite hacerlo! Tan sencillo como un botón en la barra de herramientas que indica si hay algún archivo descargable en la página, y te permite seleccionarlo para descargarlo. Funciona según la caché del ordenador, esto es la barrita roja de carga de los vídeos de YouTube, por ejemplo. Así, si se ha completado la descarga a la caché, podremos descargar el contenido, ¡y no tarda nada!

5.- ¡A subir archivos!: FireFTP

Si dispones de una página web, necesitarás un cliente FTP (File Transfer Protocol) para subir y modificar archivos en tu sitio. Hay muchos programas ahí fuera, pero… ¿y si lo hacemos desde el navegador?

FireFTP no es más que eso, un cliente FTP integrado en Firefox que no tiene ninguna función especial, ¡pero te parecerá que subir archivos desde el navegador sienta mejor!

6.- Tómate un respiro con: FireNES

Sí, lo habéis adivinado, ¡¡jugar a la NES en Firefox!! Funciona con Java, y tiene un montón de juegos que podrás jugar. Si empiezo a jugar al Megaman, no paro… ¡pruébalo!

7.- Descargando masivamente: DownThemAll

Este complemento puede ser útil si encuentras, por poner un ejemplo, una web con muchos emoticonos en formato de imagen y quieres descargarlos todos. En vez de descargarlos uno por uno, con DownThemAll puedes descargar todos de una vez. Además, también sirve como acelerador de descargas, y os aseguro que funciona.

¡Bueno, hasta aquí mis complementos favoritos! Hay muchos más, yo uso muchos más, pero he puesto… pues eso, mis favoritos. Espero que os sean de utilidad.

Enlaces útiles:

Google Wave, una nueva forma de entender la comunicación

Publicado por Daniel Rey
3 Enero 2010

Hoy quiero hablaros de un nuevo servicio que ofrece Google: Google Wave. Y seguramente pensaréis “qué original, hablando de Wave a estas alturas“. Sí, es cierto, hace unos meses que salió, y fue uno de los temas más tratados en Internet, se han escrito, sin exagerar, cientos de artículos sobre esta aplicación que realmente poca gente conoce (si la comparamos con otros servicios de Google como GmailMaps), y menos gente aún la entiende del todo.

Desde hace unas semanas, estoy utilizando intensamente Google Wave, y no solo yo, si no también todo el grupo de escritores de este blog. La utilizamos para coordinarnos, debatir sobre aspectos concretos del blog, escribir los borradores de los artículos, etc. Por eso, creo que he alcanzado un nivel bastante avanzado en la utilización de Wave, y quiero compartir parte de ese conocimiento con vosotros, lectores.

Empecemos con lo más básico. ¿Qué es Google Wave?

Wave es una aplicación web ofrecida por la compañía norteamericana Google. Está en una versión muy temprana de su desarrollo, por lo que le faltan aún varias funciones importantes, y sufre cuelgues de vez en cuando (aunque un cuelgue se resuelve simplemente recargando la página). De momento, sólo se permite utilizar la página si alguien que ya esté dentro te invita. Entre los escritores del blog tenemos en torno a 100 invitaciones, así que si queréis una, poned vuestro e-mail en el comentario (no lo podrá ver nadie más que nosotros) y decid que queréis la invitación.

¿Cómo funciona Google Wave?

Es difícil explicarlo sin probarlo, pero haré un esfuerzo. Hay quien describe Google Wave como “e-mail a tiempo real“, los propios programadores de Google lo describen como “así sería el correo electrónico si lo hubiesen inventado hoy“. Bajo mi punto de vista, si tuviese que describirlo en una frase, diría que han cogido elementos de la mensajería instantánea, del correo electrónico, y de un procesador de textos, y le han añadido colaboración en tiempo real.

Me explico: todo gira en torno a las Waves. Una Wave es una especie de hilo de discusión, como los de los foros o las mail-lists. En una Wave, todos los usuarios que estén invitados a ella, podrán leer los mensajes que están escritos, responder a ellos, o editarlos. ¿Qué distingue una Wave de un hilo de discusión? El tiempo real. Si otro usuario está respondiendo en una Wave y tú estás viendo esa Wave, puedes ver lo que escribe a tiempo real, es decir, tecla a tecla. Incluso podéis estar editando el mismo mensaje al mismo tiempo.

En un mensaje de una Wave puede haber texto, pero también texto con formato (en negritacursiva, por ejemplo), links, videos de Youtube, y lo que en Wave se llaman “Widgets“. Un Widget es un pequeño programa que desempeña una función. Hay Widgets, por ejemplo, para mostrar un mapa, o crear una encuesta improvisada. Además, puedes introducir Widgets externos (si conocéis iGoogle, buena parte de sus Widgets son compatibles con Wave).

¿Para qué sirve Google Wave?

Bueno, es pronto para responder a esta pregunta, ya que aún no es un producto terminado, pero se vislumbra las aplicaciones que puede tener. Por supuesto, cualquiera puede pensar en otras aplicaciones, no es más que una herramienta que puede servir para múltiples fines.

  • Edición colaborativa de documentos: Varias personas pueden estar escribiendo un documento, a la vez, y sin estropear los cambios que ha hecho otro.
  • Cooordinación de grupos de personas: En este sentido, se puede pensar en Wave como una perfecta fusión entre la versatilidad de la mensajería instantánea y la persistencia del correo electrónico. Me explico: en la mensajería instantánea, todos los usuarios deben estar conectados al mismo tiempo para hablar. En Wave no es necesario (como en el correo electrónico).

La verdad es que no se me ocurren más utilidades, pero estoy seguro que existen. Si ahora no podemos vivir sin e-mail o sin mensajería instantánea de algún tipo, estoy convencido que en 5 años no podremos vivir sin Wave. Tal vez sea demasiado “optimista”, pero le veo futuro a la idea, y independientemente que triunfe o no entre el gran público, por el momento nosotros lo estamos usando, cumple perfectamente su función, y como seguirán desarrollándolo, sólo puede ir a mejor. Sinceramente os recomiendo probarlo si no lo habéis hecho ya. Y si queréis, en otro artículo os puedo escribir un tutorial para aprender a utilizarlo. Podrá gustaros más o menos, pero os aseguro que no os dejará indiferentes.

PD: Es mejor que utilicéis un navegador basado en Webkit (ChromeSafari) para utilizar Google Wave, se cuelgan mucho menos.